miércoles, 21 de noviembre de 2012

Galletas Jimi Hendrix

Si alguna vez os preguntan por el número 1 de la música, la respuesta no es nada difícil: es el puto Jimi Hendrix, sin lugar a discusión. Es tan simple como que es alguien que aprendía y experimentaba constantemente con lo que encontraba a su alrededor, y después todo el mundo ha aprendido y experimentado con él. No me estoy comparando con el rey de la Strato, claro. Pero, al igual que a él, me gusta aprender de los demás y experimentar con todo lo que pillo. Así que he añadido este nuevo blog a los otros que tengo para poder compartir mis locuras culinarias y musicales. Estas galletas se me ocurrieron después de que me sobrara un poco del chocolate caliente que preparé para una tarta de regalo a un compañero de Puente Viejo, la serie donde estoy haciendo prácticas. A raíz del chocolate, me dispuse a hacer una masa con más ingredientes, los cuales son:

-Harina: dos vasos, pero luego hay que ir añadiendo más. Cuidado con añadir muchísima, yo lo hice y quedaron un poco empalagosas. Es lo primero que hay que echar dentro de un bol, formando un volcán con un agujero en medio para el resto de ingredientes. Por cierto y muy importante: tamizarla primero, esto es, echarla a través de un colador dando golpecitos en este.

-Aceite o mantequilla: solo un poquito, como una cucharada.

-Un huevo

-Un chorrito de leche

-Algo de levadura espolvoreada

-Ralladura de naranja

-Cacao en polvo espolvoreado por encima: unas dos cucharadas.

Hay que mezclarlo todo bien y, mientras se revuelve con una cuchara de madera, se echa un poco de chocolate caliente que ya se haya enfriado. En mi caso le añadí un poco de café con leche para quitarle un poco de 'grumosidad'. Con esta mezcla se hace una pelota y, sobre una superficie enharinada, se amasa y se extiende. A continuación se usa el borde redondo de un vaso como plantilla para hacer la forma de las galletas. Se calienta el horno a 130 grados. O a más, claro, pero es que mi horno es especial y, si lo sobrepaso de los 130 grados, saltan los plomos de la casa :) Se meten las galletas en la bandeja del horno enharinada, y a esperar unos 15 ó 20 minutos. Hay que sacarlas cuando todavía estén blandas, pero no mucho.

Lo más importante de esta receta es que hay que cocinarla escuchando al zurdo de Seattle. Y no me refiero a Kurt Cobain, sino al protagonista de hoy, ese mago al frente de la Jimi Hendrix Experience. Recomiendo empezar por algo lento, como Angel o Red House, un blues tranquilo pero tan redondo que parece orquestal, seguido de clásicos como Hey Joe o The wind cries Mary. Mientras se hornean, un poco del calor que da Foxy Lady y Voodoo Child y, cuando llegue el momento de la degustación, a disfrutar mediante Castles made of sand y Little wing.

Que os gusten mucho y que no se os queme... la guitarra:

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